top of page

Derribando altares en nuestra vida.

  • Aug 15, 2017
  • 2 min read

No sé si les ha pasado, pero a mí muy frecuentemente. Se qué hay situaciones en mi vida que debo soltar y confiar en la bondad y soberanía de Dios pero es tan difícil.

Hoy me contaba Evaristo acerca de los reyes en Israel, quienes a lo largo de su reinado siempre pusieron su confianza en ídolos, nunca rindieron su voluntad y no entregaron su confianza a Dios. Todos ellos perecieron en la dureza de su corazón. Su gran pecado fue no creer en el único y verdadero Dios quién podía líbrarlos de sus enemigos, restaurar su reino y prolongar sus días. Cada uno de ellos ponía su esperanza en ídolos. Su corazón nunca se inclinó a Dios. Muy pocos fueron los que dispusieron su corazón para obedecerlo y confiar en su liderazgo. Muy pocos fueron los que derribaron esos altares a dioses falsos y entregaron su reinado al Dios verdadero. Siento que hoy pasa lo mismo con nuestras vidas. Si tenemos una necesidad o un problema pensamos que debemos resolverlo y buscamos las mil maneras hasta lograrlo. Ya sabemos a dónde ir si necesitamos salud, dinero, paz, diversión, etc. sinceramente, en nuestra religiosidad decimos “orando y actuando”. ¡Dios no va a bajar del cielo a hacerlo! ¡Por eso el nos dio manos! En fin, tenemos un sin fin de pretextos para cubrir nuestras falta de confianza en Dios.

Solo viene este versículo a mi mente: Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.

Creo que a veces pensamos mal de Dios o incluso ni pensamos en El, sino en nosotros y en cuanto estamos padeciendo. Pero eso solo es culpa nuestra porque el es fiel a su palabra, siempre!

No se trata de dejar de hacer cosas y esperar pasivamente a que sucedan. Se trata de tener en nuestro corazón la certeza de que Dios es el dueño de nuestra vida y debido a que hemos puesto nuestra confianza en el, todas las cosas obrarán para nuestro bien y no tendremos que andar por el mundo con un espíritu angustiado buscando la solución por nuestra falta de fe en Dios.

Estoy segura que si Dios nos deja ver esto es para que le pidamos gracia para vivir confiando en su liderazgo y pidamos que el aumente nuestra fe en esas “pequeñas” pero a la vez grandes cosas que impiden que podamos comprobar la fidelidad de Dios.

Si necesitas sanidad recuerda que el repartió ese don sobre su cuerpo y seguro encontrarás alguien en la iglesia que pueda orar por ti y aún si hubieres pecado tus pecados se te perdonarán.

Si tienes escasez, gloriate en el tiempo de tu exaltación y mientras, sean tus costumbres sin avaricia, contento con los que tienes, porque el dijo: NUNCA TE DEJARÉ NI TE DESAMPARARÉ.

Si estás triste ve con alguien para que iré por ti. No vayas a recrearte al mundo. Canta al señor en tu corazón y se lleno de su espíritu, por medio de himnos y cánticos espirituales.

VAYAMOS A DIOS, NO A LOS ÍDOLOS.


 
 
 

Comments


bottom of page